En Compañía de Jesús, casi llegando a Libertad y detrás de la fachada de una casona patrimonial con puerta de fierro está Casona Compañía, un inmueble patrimonial de 600 m² restaurado y reconvertido en un espacio de industrias creativas con oficinas compartidas, salas para talleres y una azotea con vista panorámica del barrio donde se hacen eventos como La Copa Rota, un festival de vinos independientes con degustaciones y música en vivo; o el Eco Mercado, una feria de productos locales y orgánicos con talleres gratuitos y música en vivo. Cité es, en la práctica, la puerta de entrada a todo eso.
Quien cruza por primera vez la puerta de este lugar se encuentra con un pasillo largo y luminoso, techos altos, ventanas de madera originales, muros que mezclan adobe con concreto, mesas de metal y un mural de selva tropical que corre por una de las paredes. Eso es Café Cité, lo primero que aparece al entrar a Casona Compañía.
Café Cité es una cafetería de especialidad que abre temprano y funciona como punto de trabajo, de reunión o de desayuno tardío para el barrio. Tiene café de filtrado para el que quiere detenerse en el grano, las preparaciones clásicas de cualquier cafetería, una línea de bebidas frías y una carta de cocina que va de las tostadas a los brunch. Y, a diferencia de muchos lugares, los brunch están disponibles todo el día.
En esta casona también funciona Asunto Coffee Roasters (@asunto.coffee), la tostaduría que provee el café que se sirve en Cité, y en el local se venden las galletas estilo Nueva York de Juanito Cookies (@juanitocookies), que también produce en el mismo lugar, lo que demuestra la sinergia que pueden tener distintos proyectos en un espacio como este.

En abril de este año Café Cité hizo varios cambios en su carta buscando sumarse a las tendencias en las propuestas de brunch.
Además de las clásicas bebidas calientes de cualquier cafetería cuentan con bebidas frías como el Pomelo Cold Brew ($3.900) o el Espresso Tónic ($3.100) y otras muy de moda como el el Matcha Latte ($4.400) y el Chai Latte ($3.900). Sin embargo, una de las mejores formas de probar sus granos de cafés es a través de el Filtrado V60 ($4.300), que rinde dos tazas.
Pero el cambio de carta se nota sobre todo en la cocina. Entre los salados, incluyeron su versión de los populares Huevos Benedictinos ($6.500) que llegan sobre una tostada de masa madre, con huevos pochados, generosas láminas de palta y una salsa holandesa bien cítrica y golosa.
También sumaron los Huevos Turcos ($6.600), dos pochados sobre una base de yogurt batido con salsa raita, a base de comino, limón, pepino, menta y otras hierbas, con un aceite de paprika que tiñe de naranjo los bordes del bowl. Encima, semillas de sésamo negro y un ramo de hierbas frescas para aromatizar aún más. Va servido con dos tostadas de un pan hecho en casa, con un grosor que aguanta sus jugos sin desarmarse ni ablandarse.
También crearon una versión propia del tradicional Sándwich Ave Palta ($5.900), que en lugar de ir en pan de miga va en pan ciabatta con un pollo glaseado en su propio caldo, emulsión de pimentón asado, mayonesa, palta laminada y ciboulette.
Uno de los platos mejor logrados de esta nueva carta son las -también muy populares- Tostadas Francesas ($6.500). En pan viena, cortado en bloques gruesos, remojado en leche y huevo y dorado a la plancha con vainilla hasta que la superficie carameliza. Llega con arándanos y frutillas frescas, almendras laminadas, menta y un syrup que se desparrama por el plato. El detalle está un topping de tocino cortado en trozos pequeños, repartido entre la fruta, que mete un punto de sal sutil y bien puesto.
Café Cité es una buena opción de brunch en el Barrio Yungay, ideal para una mañana de trabajo en día de semana, un desayuno tardío el fin de semana o simplemente para tomarse una pausa con un buen café. Una excusa más para visitar la Casona Compañía en su próximo evento.