En Providencia, cafeterías hay por todas partes, pero encontrar una donde puedas quedarte cuatro horas sin que te miren raro, con un WiFi que no se caiga en la mitad de la videollamada y un café que justifique la segunda taza, eso ya es otra cosa.
Antes de la pandemia, menos del 1% de la fuerza laboral trabajaba a distancia. Esa cifra se disparó al 20% en 2020 y hoy, aunque la presencialidad ha vuelto con fuerza (casi 9 de cada 10 ofertas laborales exigen asistir a la oficina), el modelo híbrido se instaló como norma para buena parte de quienes trabajan en servicios, tecnología o de forma independiente. El resultado es una generación entera de trabajadores que necesita un lugar fuera de la casa y fuera de la oficina donde sentarse a producir. Y las cafeterías, sobre todo en comunas como Providencia, se convirtieron la mejor tercera opción.
Ahora, trabajar desde un café no es solo cuestión de abrir el computador en cualquier mesa. Necesitas enchufes cerca, un nivel de ruido que sirva de fondo sin convertirse en distracción, sillas cómodas para no forzar tanto la espalda e idealmente una luz natural que permita quedarse más rato sin que se cansen tanto los ojos. Si el café es bueno de verdad y hay opciones para comer sin tener que salir a almorzar, mejor todavía.
En esta ruta, probada y aprobada por Guía Comino, 5 cafeterías para sentarse a trabajar y huir del home office. Cada una tiene lo suyo, pero todas cumplen con lo esencial: puedes llegar, instalarte y tener un día productivo.

El nuevo local de Blue Bird, ubicado a pasos de metro Manuel Montt, cuenta con el mismo sistema de pedido por pantalla que su local en Vitacura. Es un detalle que se agradece porque si estás en una llamada, simplemente puedes levantarte sin interrumpirla para pedir. Buena parte del espacio tiene mesas para una o dos personas, varios enchufes y el servicio es ágil y se mantiene atento a las mesas. Para conversaciones más largas, hay un sector con sillones que funciona bien para reuniones informales. Su café es tostado por Andariego. Sándwiches, tostadas y batidos completan una carta que te permite pasar la jornada sin moverte. Un buen spot para trabajar recién inaugurado.

Huelén es de esas calles de Providencia por las que todavía se puede caminar tranquilo. Ahí está Draga Coffee, en una casa con mesas individuales y para dos, enchufes disponibles, buena luz natural y música a un volumen que acompaña y no molesta. El café es de especialidad, tostado por ellos mismos y van rotando sus orígenes con frecuencia así que es normal ir encontrándose con cosas distintas. Tienen pastelería, bollería y sándwiches por si la jornada se alarga un poco más. Para una mañana de trabajo concentrado, siéntese adentro. Si prefiere simplemente ir a conversar, en esta época su terraza es ideal.

Aquí el trato cercano es el sello de la casa y esa es la mejor garantía para trabajar bien. Cuenta con enchufes tanto en la zona de la entrada frente a la ventana, como al fondo del local, donde tiene una mesa que funciona especialmente bien para reuniones. Para el café, utilizan granos tostados por Original Green Roasters y cuentan tanto en verano como en invierno con una carta estacional de bebidas de temporada, para variar las preparaciones más clásicas de cafetería. Si la jornada se alarga, tienen varias opciones de almuerzo, buenas tostadas y una carta que piensa en veganos, vegetarianos y celíacos.
Vicente Farfán lleva años vendiendo café y maquinaria para Café Terra, así que cuando abrió su propio local en febrero sabía exactamente lo que quería. Eligió una zona residencial de Providencia, lejos del circuito saturado de siempre, y armó un espacio que se siente como refugio: tranquilo, privado, con elementos originales de la obra antigua que le dan carácter. El café viene directo de fincas a través de Café Terra. El WiFi acaba de llegar y anda perfecto. Para comer, destacan sus croissants y hogaza de La Mom, y las tostadas y el flan de caramelo de Madeleine, grandes nombres de la bollería y panadería.
Abrió como lugar de desayunos y se fue expandiendo hasta sumar coctelería y platos de noche. Hoy, aunque mantiene la etiqueta de cafetería, bien puede ser un restaurante. Tiene dos zonas con mesas que incluyen enchufes: una interior y otra en la terraza cubierta, ambas con mesas chicas pensadas para ir solo. Trabajan con Singular Coffee Roasters para el café, tanto en la tolva como en los filtrados. Garantía de calidad. Si la tarde se alarga, puedes quedarte a comer y tomarte algo sin cambiar de dirección.

Cafetería de especialidad dentro de Taller 1 que trabaja con café de finca de Colombia. Acaban de estrenar un nuevo salón con enchufes pensado para experiencias sensoriales en torno al café, que también funciona perfecto para sentarse a trabajar. Si necesitas una reunión más formal, en el mismo Taller 1 arriendas salas por hora. Servicio rápido, enchufes, amabilidad, WiFi, un (muy) buen café y además ubicado en un entorno donde se respira buen ambiente laboral.

Paolo Di Giovanni y Daniel Ortega lo abrieron en agosto de 2024 con una propuesta que mezcla Café Cultura en la tolva y Café Terra para los filtrados. El espacio es tranquilo y tiene enchufes para instalarse. Los sándwiches son contundentes, así que resuelves almuerzo sin moverte. Tienen un sistema de fidelización que premia la vuelta: 10% de descuento si los publicas en una story, si andas con tu mascota o si eres universitario.