Pocos países se toman la hora de almuerzo tan en serio como Chile. Aquí la colación es sagrada y parte de nuestro ADN, un rito que se repite de lunes a viernes en cada barrio de la ciudad, en fuentes de soda con taburetes, en restoranes de menú con mantel de papel, en cocinerías de mercado y en locales que nadie conoce salvo los del edificio de al lado. Hay un abanico enorme de opciones de distintos precios, formatos y estilos, pero la mayoría son muy parecidas entre sí y están cada vez más caras. Encontrar una colación que realmente valga la pena se ha vuelto tarea difícil.
Pero hay gente que todavía se toma en serio esa hora. Cocineros que cambian el menú todos los días según lo que pillen en la feria, locales que ofrecen cocina casera, uno de los mejores bowls nikkei de la ciudad escondido fuera de carta o una picada india en el centro donde la fila empieza antes de que abran la puerta. Estos son siete lugares para almorzar rico y rápido, probados y aprobados por Guía Comino.

En calle Bombero Ossa, a metros del Paseo Ahumada, Salvador lleva desde 2012 haciendo cocina chilena de mercad y con carácter, algo a lo que muy pocos se atreven. El menú ($9.900) cambia todos los días y se arma según lo que encuentren temprano en La Vega. Siempre hay opciones de entrada y fondo -con alternativas vegetarianas- y el menú incluye el un ice tea, más postre o café. Acá no vas a encontrar la cazuela ni el charquicán de siempre, sino platos con interiores, quinto cuarto y cortes que en otros lados descartan: guatitas, mollejas, lengua. Llegue temprano porque se llena.

Conocida por ser la primera -y aún única- vermutería de Chile, en La Vermutería encontramos una colación que bien merece la pena darle atención. De lunes a viernes ofrecen tres opciones de almuerzo a $8.900, donde actualmente se puede elegir entre ñoquis al pil-pil con pesca del día, pollo arvejado a la cacerola con puré de papas, y costillar de cerdo con arroz meloso y setas. Preparaciones contundentes y con el goloso sello de la casa. Un dato a tener en cuenta si estás cerca de su nuevo local de Bellavista, aunque también está disponible en el MUT.

Cuatro mujeres manejan la cocina con pulso firme y sacan platos chilenos contundentes a precios de otra época. La oferta del día se escribe en pizarra y rota entre cazuela de vacuno, charquicán, albóndigas, pantrucas o tomaticán ($5.700; $6.300 con ensalada), acompañados de arroz, puré o papas fritas cortadas a cuchillo. Antes de todo, siempre llega marraqueta con un pebre picantón para abrir el apetito. También tienen platos especiales como costillar, carne al horno o pescado frito ($6.300; $6.700 con ensalada) y tienen cerveza y vino por si quiere agregar algo de alcohol.

En Presidente Riesco, en el mismo lugar donde antes se encontraba el recordado Chancha Javalí, hoy continúa la Casa del Chancho. Un local de almuerzos con preparaciones propias y caseras escondido detrás de una casona en esa calle en un espacio tranquilo, con sombra, reposeras y hasta un tablero de ajedrez para extender la colación. Aquí cuentan con una carta que incluye platos como El «Fat» ($9.390), un contundente plato hondo con pulled pork con papas fritas, arroz y coleslaw, que también se puede pedir con pollo; o su best seller, el Ramen Pulled Pork ($8.990), un caldo de costillas con noodles, huevo pochado, cebollín, cilantro y pulled pork estilo coreano. Cada plato viene con barra libre de jugos, un postre y un café.

Entrar al local de Infante es, antes que todo, una experiencia olfativa. Desde que cruzas la puerta se siente el aroma a panadería -hogazas de masa madre, pan de molde y varios otros- que influyen aún más en la compra que cualquiera de sus tremendamente creativas estrategias de marketing. La colación funciona de lunes a viernes entre las 12 y las 16 hrs, con opciones que van desde la ensalada vegetariana o la César ($9.900) hasta el tapapecho braseado ($11.900), pasando por el plato del día ($10.500), que también puede ser vegetariano. El plato del día puede ser, por ejemplo, una lasaña de berenjena sobre una cama de pomodoro, bien casera y con un toque de pesto para terminarla. Imperdible es su tapapecho braseado en su focaccia, con tomates asados y papas al horno. Comfort food que le saca provecho a las masas, la especialidad de la casa. Todo viene con ensalada, pan de la casa, te frío y está disponible en sus tres locales: Bilbao, Infante y San Sebastián.


Aunque Sushinikkei17 solo tiene un plato como «colación» propiamente tal y no aparece en carta, no podíamos dejarlo fuera. El Chirashi ($7.900) es uno de los platos con los que comenzaron y de los que les valió la popularidad que tienen hoy. Un contundente bowl con shari (arroz de sushi), pesca del día, palta, queso crema, zanahoria, cebollín, betarraga y su adictiva salsa acevichada. Es un almuerzo rápido, fresco y que rinde, en uno de los mejores locales de cocina nikkei de Santiago. Ubicado en Providencia, a pasos de Barrio Bellavista. Imperdible.

Una picada de comida india que lleva más de una década en calle Merced, entre Miraflores y Mosqueto. El local es muy pequeño y a la hora de almuerzo siempre hay fila, pero la espera se justifica. En el menú del día ($8.000) ofrece pollo o verduras en un curry con ingredientes y condimentos que van variando, acompañado de ensalada, arroz, pan indio y bebida o agua. Puedes elegir el nivel de picante: sin picante, poco, medio o alto. Si no quieres esperar mesa, la opción para llevar funciona perfecto ya que el Parque Forestal queda en las inmediaciones. También abre los sábados, solo en horario de almuerzo.