A poco más de un año de abrir sus puertas en Taller 1, el estiloso cowork ubicado en calle General Salvo 20, Olympia Frozen Yogurt se ha convertido en uno de aquellos lugares que logran construir una clientela entusiasta, que vuelve una y otra vez. Fundado por Rosario Anich, diseñadora de profesión, el proyecto comenzó como una heladería de yoghurt griego artesanal y rápidamente se transformó en un punto de referencia para quienes buscan preparaciones instagrameables, customizables, pero donde siempre lo más importante es el sabor.
Todo partió con el labán, como se le llama en su familia sirio-palestina al yoghurt griego. Rosario recuerda a su abuela preparándolo en casa, cubriendo la olla con frazadas para mantener el calor necesario durante la fermentación. Hoy, es esa misma memoria gustativa la que da vida a Olympia, un proyecto que nace a partir de una costumbre familiar y la adapta al lenguaje actual.
Desde su apertura, Olympia Frozen Yogurt se hizo conocida por sus helados soft de yoghurt griego o de pistacho, servidos con una amplia selección de toppings y salsas que el cliente puede combinar a gusto. Se puede añadir crumble de oreo, higo caramelizado, frutos rojos, nueces, coco rallado, baklava, granola o semillas de calabaza; y las salsas van desde manjar a una pasta de pistacho hecha en casa, pasando por distintas mermeladas. El formato generó una respuesta inmediata, tanto por su estética como por la flexibilidad para combinar sabores.
Para armar tu ‘Olympia’, debes elegir entre los tres tamaños disponibles: pequeño ($3.500, 1 salsa y 1 topping), mediano ($4.500, 1 salsa y 1 topping) o grande ($5.500, 1 salsa y 2 topping). El valor adicional por topping es de $500. Además tienen postres helados como el Brownie con Helado ($5.500) que también incluye una salsa o topping; o creaciones como el Súper Olympia Sundae ($7.500), con tres capas de helado de yoghurt, salsa de manjar y crumble de oreo, emulando a la preparación que todos conocemos.
También tienen opciones saladas como el Pita Petra ($5.000), que incluye dos tostadas de pan pita árabe, pasta de aceitunas negras, queso cottage y berros baby; o el Pita Higo ($5.000), con queso ricotta, mermelada de higo italiano y nueces troceadas.
Entre todos los ingredientes, el pistacho adquirió un protagonismo especial. Rosario intuyó su momento y lo convirtió en parte esencial de la propuesta: es uno de los sabores de helado disponibles, es una salsa y es un topping. Además, el pistacho es también parte esencial de su nueva propuesta.
Hace menos de un mes, Olympia amplió su propuesta con la apertura de una panadería artesanal, justo a un costado de la heladería en el mismo Taller 1. A la oferta original de helados ahora suman panes tipo baguette y ciabattas, focaccias y bollería con sello propio: recetas simples y ricas, que se destacan por sus detalles.
También amplian su oferta de preparaciones saladas con sándwiches y focaccias rellenas: una con berenjena asada, hummus de aceitunas y ricotta y otra con mortadella de pistacho, mozzarella, tomate y pesto. En la bollería se encuentran croissants rellenos y con toppings, un pan de chocolate con crema de pistachos y hasta un canelé con el ingrediente estrella de la casa.
También destacan otras creativas preparaciones de su cocina, como la Tart-Cookie de Matcha, Pistacho y Frambuesa, una especie de pie relleno, pero elaborado en base de masa de cookie, que de seguro será uno de los postres más populares de esta nueva etapa.