[COMUNICADO] Lo que para la ciudad de San José podría parecer otro evento más, para la escena gastronómica local representa un hito: OTRO BAR celebra su primer aniversario. Para conmemorar la fecha, el bar de vinilos que viene liderando la alta coctelería en la capital de Costa Rica invita a dos de los mejores bares del mundo a festejar junto a él: Tan Tan, desde Brasil, y Bar Mauro, desde México. En el marco de los festejos, también se llevará a cabo un seminario que busca abrir la conversación sobre el futuro de la hospitalidad en Centroamérica.
El lunes 16 de febrero, la directora creativa Lissa Barquero y la head bartender de Otro, Nadia Rojas, compartirán la barra con Tan Tan, uno de los referentes de la coctelería en Brasil —ubicado en el puesto #24 de World’s 50 Best Bars 2025— y Bar Mauro, desde Ciudad de México, elegido One To Watch por la misma lista el año pasado y que alcanzó el puesto #54. La noche estará musicalizada por el DJ residente The Divine Tragedy, conocido por su pasión por el funk.
El tercer establecimiento del grupo gastronómico Casa Escalante, Otro Bar abrió sus puertas en febrero de 2025 y está liderado por los hermanos Fernando y Manuel Crespo, junto a Lissa Barquero.

Desde San Pablo llegan Thiago Bañares y Caio Carvalhaes, del bar Tan Tan. Ubicado en el puesto #24 de World’s 50 Best Bars, este espacio híbrido entre restaurante asiático y cocktail bar combina coctelería técnica, energía urbana y una narrativa que cruza influencias japonesas, chinas y brasileñas.
Desde Ciudad de México desembarca Ricardo Nava, fundador de Bar Mauro, reconocido con el puesto #54 en World’s 50 Best Bars y ganador del Campari One to Watch Award. En línea con la visión de su premiado bar, que lidera junto a su hermano Yayo, Ricardo compartirá su mirada sobre el aperitivo contemporáneo: una mezcla de nostalgia, diseño y hospitalidad cercana que reinterpreta códigos clásicos desde una sensibilidad actual.
El mismo 16 de febrero, Lissa Barquero moderará un conversatorio en el que los invitados dialogarán sobre hacia dónde se mueve la coctelería latinoamericana, las nuevas maneras de entender la hospitalidad y cómo los bares de la región están construyendo un lenguaje propio dentro del panorama global. El evento sucederá en Caffè Negroni (Del Cruce de San Rafael de Escazú, San José).
Sobre el camino que se abre en esta nueva etapa, Fernando Crespo comenta: «Este segundo año va a ser un año para consolidar la propuesta líquida, terminar de darle la identidad que todos en conjunto estamos buscando, además de aumentar la colección de discos, que ya ronda los 700, con nuevas adquisiciones. El reto principal es que la identidad del bar se termine de amalgamar con lo que la ciudad y sus habitantes, nuestros clientes, esperan de él».
En Otro Bar, la propuesta parte de una idea simple: mirar de nuevo la despensa costarricense. Se busca reinterpretar lo cotidiano, el maíz, el café, la tapa de dulce, el banano, la sal, con técnica y sensibilidad. Su aproximación es minimalista: pocos elementos, procesos precisos y una intención clara detrás de cada cóctel. El equipo cree en el equilibrio más que en la complejidad, en la limpieza del sabor y en la honestidad del producto.
La dirección creativa está a cargo de Lissa Barquero, cofundadora, cuya práctica conecta diseño, técnica y narrativa espacial para dar forma al concepto líquido del bar. Al frente de la barra, Nadia Rojas se desempeña como head bartender y responsable de I+D y laboratorio, liderando tanto la ejecución del servicio como el desarrollo de bases, fermentaciones y procesos que dan estructura y carácter a la propuesta líquida.
Dos cócteles emblemáticos de la casa son Mini Ramito y Juguito Verde. Mini Ramito es una interpretación tropical del Ramos Gin Fizz: cremoso sin ser pesado, dulce y con una ligera efervescencia. Está elaborado a base de licor de banano, cítricos, crema de coco y soda de café. Se sirve en formato mini para ofrecer la porción perfecta. Juguito Verde se inspira en un mezcal infusionado con salvia, licor de hierbas, cordial de zacate limón y salvia, y limón. Es un aperitivo herbal, cítrico y fresco.
Otro Bar existe literalmente encima de un bar, pero conceptualmente en diálogo con él. Ubicado en el segundo piso, sobre una cantina tradicional costarricense, dentro de un edificio construido en 1905 en el antiguo barrio Aranjuez de San José, la cantina representa el ritual cotidiano y social de beber, y Otro Bar surge como otra capa de hospitalidad, más silenciosa y reflexiva, donde la atención se centra en cómo se usa y se habita el espacio. Más que una declaración visual, Otro Bar propone una forma de trabajar con el espacio, la operación y la cultura de manera conjunta, desde la claridad, el cuidado y una visión de largo plazo.
Cuenta Lissa Barquero: «El nombre OTRO nace de esa idea. Significa otro bar. No un reemplazo ni una reinvención, sino un paralelo. Otra forma de aproximarse al bar desde el espacio y la operación. El segundo piso estuvo sin uso durante años, así que decidimos activar todo el edificio en lugar de expandirnos a otro lugar. Esto implicó un proceso de cuatro meses de adecuaciones estructurales y mecánicas, siempre preservando la envolvente original. Mantuvimos muros y pisos intactos e incorporamos nuevos elementos solo cuando fue necesario».
La conceptualización del espacio surgió de un trabajo conjunto entre hospitalidad y arquitectura, y se materializó en colaboración con Studio Santa Furia. El interior se organiza alrededor de dos barras paralelas de acero inoxidable ubicadas en el centro. Esto permite que las personas se muevan libremente alrededor del servicio. No se hace fila frente a la barra, se gira en torno a ella. El espacio se divide en un área principal y un laboratorio, separado por un cerramiento de vidrio de tres paneles que puede abrirse completamente. Esto permite ajustar el nivel de transparencia y conexión según el momento.

Fernando Crespo: Con más de 20 años de trayectoria en hospitalidad, ha desarrollado una práctica enfocada en la gestión gastronómica y la creación de espacios con identidad propia, impulsando proyectos que conectan la tradición cantinera con una visión contemporánea del servicio y la comunidad. Su enfoque entiende los bares y restaurantes como puntos de encuentro cultural antes que únicamente lugares de consumo.
Lissa Barquero: Arquitecta y periodista gastronómica, graduada en el Basque Culinary Center en Donostia, País Vasco, Lissa Barquero ha enfocado su práctica en la conceptualización de proyectos donde la rehabilitación de espacios patrimoniales, la dirección creativa y el diseño de experiencias gastronómicas funcionan como un mismo lenguaje. Su trabajo integra arquitectura, hospitalidad y narrativa contemporánea para desarrollar proyectos que dialogan con el contexto local desde una mirada transdisciplinaria.
Manuel Crespo: El emprendedor gastronómico inició su carrera en la gastronomía en Costa Rica hace más de 10 años. Desde entonces ha desarrollado su trabajo entre Buenos Aires, Mendoza y Río de Janeiro, experiencias que marcaron su enfoque hacia la hospitalidad, el vino y el servicio. En Argentina profundizó su vínculo con el mundo del vino y, en Brasil, consolidó un estilo cálido y cercano, con una fuerte identidad latinoamericana. Su trabajo se centra en crear experiencias honestas alrededor de la comida, la barra y los productos regionales. Actualmente es socio administrativo de Isolina, Otro Bar y Bar La Buenos Aires, donde impulsa proyectos con carácter propio y una visión contemporánea del servicio.