Terrazas San Cristóbal: El nuevo polo gastronómico que llega a Bellavista

Conversamos con Christian Leyton, gerente del proyecto Terrazas San Cristóbal, sobre la apertura del boulevard y su impacto en Barrio Bellavista.

Después de más de una década de planificación, múltiples obstáculos judiciales y el impacto del estallido social y la pandemia, Terrazas San Cristóbal está ad portas de su apertura. Este ambicioso proyecto -avalado por una inversión superior a los US$20 millones y liderado por el Fondo de Inversión Inmobiliaria Cimenta– busca convertirse en un nuevo polo gastronómico dentro del Barrio Bellavista, con una infraestructura de vanguardia.

El recinto contará con más de 300 estacionamientos subterráneos operativos las 24 horas, 200 cámaras de vigilancia, una sala de eventos con capacidad de hasta 2.000 personas de pie y once proyectos gastronómicos que darán que hablar: Kechua, Siete Negronis, Donde Zacarías, Bartolo, La Vermutería, Ozaki by José Ozaki, Güeros, Barbazul, La Chimba, MIT Burger y Tapas y Birras.

La apertura de Terrazas San Cristóbal está programada para el segundo semestre de 2025, dependiendo de la aprobación de las últimas patentes de alcohol en tramitación. Mientras tanto, el barrio Bellavista comienza a prepararse para recibir una nuevo flujo de gastronomía y vida nocturna, con una propuesta que busca transformar positivamente el entorno urbano que la rodea.

Lee también

Conversamos con Christian Leyton, gerente a cargo del proyecto, quien asumió el liderazgo en un momento clave para redefinir el rumbo de las Terrazas San Cristóbal para adaptarlo a la nueva vida del barrio.

 

Divisor

 

Yo me salí de la apuesta por el mantel largo y apunté a un mercado más masivo, sin dejar de lado algunas opciones más gastronómicas. Busqué también acercarme a un target que estuviera entre los 25 y 40 años y nos propusimos como proyectos del barrio alto —como Barbazul o MIT Burger— para acercarlos a un público en el que funcionan sus propuestas.

Este es el primer proyecto gastronómico de gran escala de Cimenta. ¿Por qué deciden ingresar a este rubro?

Cimenta tomó la decisión de meterse al negocio porque vio una oportunidad desde el punto de vista inmobiliario. En 2012 estaba abriendo posibilidades de inversión y se veía una alternativa de crecimiento en el rubro gastronómico. En aquel entonces estaba Borderío, Patio Bellavista y se estaba sumando un tercer actor que era el Boulevard de Plaza Ñuñoa, que fue pensado exclusivamente como un proyecto gastronómico con restaurantes y estacionamientos. Se dio la oportunidad de comprar un terreno en Bellavista y ahí encajaron las piezas.

Tras más de una década de planificación, ¿qué elementos del proyecto original cambiaron desde su concepción hasta hoy?

Hubo un cambio filosófico de 180 grados en el ámbito de los negocios. Originalmente se pensó con restaurantes de tipo ‘mantel largo’ y el proyecto original también comprendía la instalación de un museo. Cuando se pensó el proyecto en Bellavista, había restaurantes con un ticket más alto que daban sentido a hacer algo más similar a lo que es Borderío.

En 2016-2017 abrió el Jardín Mallinkrodt, Kross Bar, Uncle Fletch y hubo una inyección de un público nuevo en el sector y en 2019, con el estallido y luego la pandemia, las condiciones cambiaron por completo. Se cambió a la gente a cargo del proyecto y me trajeron a mí para hacerme cargo. Yo me salí de la apuesta por el mantel largo y apunté a un mercado más masivo, sin dejar de lado algunas opciones más gastronómicas. Busqué también acercarme a un target que estuviera entre los 25 y 40 años y nos propusimos como proyectos del barrio alto —como Barbazul o MIT Burger— para acercarlos a un público en el que funcionan sus propuestas.

Junto a ello, cambiamos el destino de la sala que teníamos para el museo porque el operador se vio enfrentado a una dificultad económica muy grande. Decidimos convertirla en una sala de eventos multiespacio, que nos va a permitir tener espectáculos musicales con alta tecnología. Los clientes jóvenes van a tener una parrilla de recitales, fiestas de música electrónica y distintos tipos de muestras artísticas de ese estilo. Por lo mismo tendremos bares como Siete Negronis, La Vermutería o Barbazul para complementar la experiencia. Al final, lo que hicimos fue darle a las Terrazas San Cristóbal una vida comercial nueva, más asociada a la vida actual de Bellavista.

Bellavista parece estar recobrando la vida y actividad que antes tuvo. ¿Cómo esperan que influya Terrazas San Cristóbal en términos de seguridad y actividad en el barrio?

Esperamos tener un rol activo y que esto se refleje en todo lo que estamos planteando. Otras aperturas del barrio como El Sindicato o Bar Enigma, van en la misma línea de lo que estamos trayendo. Este cambio de tendencia en la oferta trae consecuencias positivas porque el tipo de público que llega demanda y genera más seguridad, eso suma y sigue en beneficios positivos.

Sabemos que vamos a jugar un rol importante en la seguridad y vida nocturna del sector pero no podemos hacerlo solos. Vamos a colaborar con los vecinos y me alegro mucho que bares que abren hasta tarde se hayan sumado para darle ese impulso a Bellavista. Siete Negronis es nuestro representante de ese segmento.

Va a pasar tiempo para una renovación más contundente en la calle, pero en los dos primeros años ya vamos a ir viendo un cambio en el perímetro más cercano. El sector que nos rodea va a verse afectado positivamente. Por otro lado, el municipio de Providencia está dando mucho apoyo a proyectos de calidad. A Bar Enigma por ejemplo le han facilitado poner una terraza a la calle, lo que en este negocio es sumamente importante.

Otra cocina muy interesante es Ozaki, de José Ozaki, un chef de mucho prestigio que reabre su restaurante acá y será una de las mejores propuestas nikkei de Santiago. Va a ser un golazo porque llega con precios democráticos y hay pocas propuestas nikkei de este tipo.

Como mencionaste, los bares y restaurantes que estarán en las Terrazas San Cristóbal son variados. Hay opciones para un público más joven y para uno mayor, hay locales muy de nicho y otros más masivos. ¿Qué perfiles buscan en términos de cocina y propuesta creativa?

Tal y como dices la idea es apuntar a un público variado. Hay muchas familias que llegan cada mañana al cerro San Cristóbal porque es un panorama muy democrático. Como sábado y domingo en la mañana se llena de público familiar, teníamos que tener ofertas con ticket promedio bajo. Algunas no están orientadas específicamente a ese target, pero igual les pedimos que pusieran un menú para responder a esa demanda.

Luego a mediodía hay un público de negocios y en la noche el perfil es más bohemio. También tomamos en consideración que en Bellavista la noche es bastante extendida, porque hay clubes como La Feria que abren hasta las 5 am.

Otro punto muy importante tiene que ver con la calidad del operador del negocio. Quién es el dueño y quién está detrás. Además de propuestas gastronómicas interesantes, buscamos aliarnos con empresarios que tienen experiencia en el rubro.

¿Qué tipos de propuestas destacan dentro del mix de locales que integrarán el proyecto?

Está Donde Zacarías, que se trata de un lugar muy posicionado en el segmento del barrio. Es una fuente de soda que se viene a integrar a un barrio donde este tipo de propuestas siempre han tenido éxito. Es un proyecto hermoso en términos de arquitectura donde renuevan su estilo sin perder su esencia. También tenemos a Kechua, un restaurante de Borderío, que apunta a un segmento más alto, debe ser el ticket más alto de los que tendremos. Otra cocina muy interesante es Ozaki, de José Ozaki, un chef de mucho prestigio que reabre su restaurante acá y será una de las mejores propuestas nikkei de Santiago. Va a ser un golazo porque llega con precios democráticos y hay pocas propuestas nikkei de este tipo.

Por otro lado tenemos a Barbazul, campeón en su nicho que representa muy bien el alma de Bellavista y tenemos la esperanza que este local se transforme en su buque insignia. Tenemos a MIT Burger, que lo despeinamos un poco, sacándolo del Mall Sport y del Casa Costanera. Es una propuesta muy atractiva para el barrio y tiene un ticket promedio bajo.

En el fondo, estamos combinando propuestas de calidad y proyectos consolidados. Tenemos al Siete Negronis, que todos sabemos lo que significa su regreso para la coctelería. Tenemos a La Vermutería, un local de Barrio Franklin que desarrolla su propio vermut y cuenta con una propuesta culinaria muy interesante. Ellos incorporan en su modelo a chefs invitados los fines de semana que se integran a la carta con sus platos propios, es un modelo que se apoya mucho en la unión de los cocineros. Como puedes ver, tenemos de todo. Queremos devolverle la vida nocturna y gastronómica a Bellavista.

Dirección y contacto de Terrazas San Cristóbal

¿Dónde ir?

Holanda 148, Providencia, Región Metropolitana
Av. Apoquindo 2730, Las Condes, Región Metropolitana
Mallinkrodt 170, Providencia, Región Metropolitana
Holanda 148, Providencia, Región Metropolitana
Av. Apoquindo 2730, Las Condes, Región Metropolitana
Mallinkrodt 170, Providencia, Región Metropolitana

Te podría interesar

Montes Lúmina es el nuevo espumante costero de Viña Montes que celebra la frescura, la elegancia y la autenticidad.
Dos lugares para comer imperdibles en Villarrica y Pucón.
En su duodécima versión Ñam aspira a convertirse en el festival más grande de Latinoamérica.
Desde los fértiles valles del norte de Chile, el pisco ha sido durante generaciones un emblema cultural, motivo de orgullo de la identidad nacional que se rescata en Bar La Providencia.
El restobar tailandés de barrio Italia, Siam Thai, acaba de ser destacado por la lista inglesa 50 Best Discovery como uno de sus recomendados para visitar en Santiago.
La coctelería en Santiago pasa por un buen momento. Aquí destacamos tres bares de coctelería de autor que están a la vanguardia en Santiago
Huggo Comedor, llega a marcar tendencia en Providencia con una propuesta estacional y hogareña.
En un amplio espacio ubicado en el cuarto piso del MUT, Ambrosía Bistró continúa posicionándose como uno de los actores más interesantes de la gastronomía chilena.
La nueva carta del Siam Thai se aleja del azúcar y profundiza en el gusto por la materia prima.
En Blue Line, el running y el café convergen en un solo espacio.
Montes Lúmina es el nuevo espumante costero de Viña Montes que celebra la frescura, la elegancia y la autenticidad.
Dos lugares para comer imperdibles en Villarrica y Pucón.
En su duodécima versión Ñam aspira a convertirse en el festival más grande de Latinoamérica.
Desde los fértiles valles del norte de Chile, el pisco ha sido durante generaciones un emblema cultural, motivo de orgullo de la identidad nacional que se rescata en Bar La Providencia.
El restobar tailandés de barrio Italia, Siam Thai, acaba de ser destacado por la lista inglesa 50 Best Discovery como uno de sus recomendados para visitar en Santiago.
La coctelería en Santiago pasa por un buen momento. Aquí destacamos tres bares de coctelería de autor que están a la vanguardia en Santiago
Huggo Comedor, llega a marcar tendencia en Providencia con una propuesta estacional y hogareña.
En un amplio espacio ubicado en el cuarto piso del MUT, Ambrosía Bistró continúa posicionándose como uno de los actores más interesantes de la gastronomía chilena.
La nueva carta del Siam Thai se aleja del azúcar y profundiza en el gusto por la materia prima.
En Blue Line, el running y el café convergen en un solo espacio.

Se parte de la comunidad de

Guía Comino

Suscríbete a comino.cl