Curacaribs acaba de aterrizar en Vitacura. Este 25 de noviembre abrió su segundo restaurante, a cargo de Juan Olea, Juan Pablo Zahr, Fernando Costa y Gerardo Costa, después del éxito que significó su apertura en la Hostería Antumapu, en la ruta 68.

Es un smokehouse al estilo texano donde venden productos y platos en base a carnes ahumadas por ellos mismos, donde intentan replicar la hospitalidad al estilo texano, menos empaquetada y más cercana que la que conocemos acá.
Está ubicado en una refaccionada casa en calle Los Abedules. El ambiente replica el espíritu relajado de Antumapu, pero en formato urbano. Bajo una pérgola de madera se alinean las clásicas mesas de picnic, con su food truck amarillo de fondo como sello de la casa. La fachada mezcla ladrillos rojos y blancos, y un letrero que promete ‘ahumado a la perfección’. Es el tipo de lugar donde nadie te mira raro por comer con las manos y terminar con salsa barbecue hasta los codos.
Este nuevo local funciona como restaurante, pero también como tienda. A la salida puedes llevarte como souvenir sus costillas, pastrami, pavo, sus salsas o sus conservas para comerlas en la comodidad de tu hogar.
Cuando abrieron este local comenzaron sólo con sándwiches pero el público rápidamente les pidió más. Se dieron cuenta que debían ampliar su oferta y desde el 1 de diciembre pasado que ya ofrecen su carta completa de productos -incluyendo un brunch al estilo americano- al igual que en el gran local de la carretera.
Los productos, por un tema legal y logístico de cocinar con leña, se preparan en Antumapu, pero aquí llegan sellados al vacío y con la misma calidad.

Todo partió con un viaje a Estados Unidos. Juan Olea y los hermanos Fernando y Gerardo Costa quedaron obsesionados con las costillas ahumadas que probaron en Texas y al volver a Chile no encontraron nada parecido. La solución fue hacerlas ellos mismos. Como Juan se había mudado a una parcela en Curacaví, armaron su primer ahumador a partir de un estanque de hidropack y comenzaron a experimentar con recetas que sacaban de internet.

El boca a boca hizo el resto. Empezaron vendiendo cortes al vacío por redes sociales, después armaron un e-commerce, llegaron a carnicerías gourmet y explotaron durante la pandemia. Luego vino el retail con Cencosud y su primer restaurante, un local pequeño al lado de los Hornitos de Curacaví. La cosa creció tanto que tuvieron que mudarse a la Hostería Antumapu, un lugar con capacidad para 400 personas. Ahora, con este nuevo local en Vitacura, dan el salto definitivo a Santiago.
A lo largo de los años han ido ajustando todas sus recetas y procesos para aumentar la calidad de su producto. Comenzaron a usar carne americana para su brisket por la mayor infiltración de grasa que necesitaban y han encontrado al mejor proveedor para cada una de sus proteínas. Hoy, su pastrami está más jugoso que nunca y la carne de sus costillas se deshace de inmediato al contacto con los dientes. No quedará más que los huesos.
Lo más recomendado en Curacaribs es ir en grupo y probar La Bandeja ($52.000), un abundante plato con lo mejor de sus ahumados: 200 gramos de brisket, 200 gramos de pavo, 4 costillas, 2 longanizas y 2 sides medianos a elección, que pueden ser coleslaw, sus imperdibles porotos barbecue, macarrones con queso o ensalada de papas.
También tienen opciones reducidas como The Pig Pen ($14.800), 100 gramos de pulled pork, 2 costillas y 2 sides pequeños a elección; o Texas Trinity ($21.500), 150 gramos de brisket, 2 costillas, 1 longaniza y 2 sides pequeños a elección. Para comer con las manos y terminar chupándose los dedos.
En el ítem sándwich, uno imperdible es el Grillado de pulled pork ($10.500), en pan de molde y con abundante queso es de esos para irse a la segura. Funciona tan bien al desayuno, como a la hora de almuerzo. También se puede pedir en su versión con pastrami ($13.000). Póngale un poco de la salsa Carolina Gold -disponible en cada mesa- para darle una profundidad extra.
Otro de los favoritos de la casa es el Sándwich de Brisket ($10.500), en pan de papa, con cebolla encurtida, mostaza, mayo de la casa, salsa bbq y pickles. Y si prefiere no comer carne, cuentan con la Ensalada del Día ($13.000), que puede ser con champiñones ahumados, trucha ahumada o pavo, sobre una cama de hojas verdes, tomates cherry, palta, terminada con encurtidos y semillas.

Además de sus ahumados al estilo texano, también ofrecen un desayuno o brunch al estilo de los diners americanos, todos los días hasta las 12:00 hrs. Uno de sus best seller son los Pancakes ($5.500), 3 unidades bien esponjosas y acompañadas de jarabe de maple orgánico, como debe ser. Recientemente también agregaron el English Muffin Sanguchito ($7.500), con pulled pork, queso cheddar y huevo frito, en el irresistible breakfast muffin de Krumbs. Si prefiere algo más contundente, están los Huevos con Longa ($7.500), servidos revueltos en una paila, con una de sus longanizas caseras y tostadas. Todos estos platos incluyén té, café o jugo.

Para cerrar, no olvide de probar alguno de sus postres. Menos conocidos que sus ahumados, pero golosos e igual de bien logrados. El Budín de Banana Texano o el Pie de Calabaza, son ideales para terminar cualquier comida.
Antes de irse, no olvide pasar por la tienda para llevarse alguno de sus tarros de conserva, salsas o las costillas para sorprender a sus invitados en el próximo asado.

Con este nuevo local, Curacaribs consigue lo que muchos les pedían hace rato. Un punto en Santiago donde probar sus ahumados sin tener que salir a la carretera. Se acabaron las excusas para no conocerlos.