Fotografías: Hai Zhang
Gonzalo Vidal empezó haciendo sushi en su casa motivado por su pareja, Carla Rojas. Nunca con la fantasía de convertirse en el próximo gran itamae, ni con sueños de expandirse a tres locales y vender franquicias. Hacía sushi porque le salía mejor que al resto y eso hacía fácil repartirlo entre vecinos y amigos. Desde el principio, la gente siempre volvía a pedirle más. Cuando la cocina de su departamento le quedó chica para tanto pedido, abrió un local de cuatro mesas en un pasillo de Galería Lastarria donde Bask Sushi funcionó de buena forma durante un par de años hasta que dio el salto al local actual, en toda la esquina de Merced con Lastarria.
Aquí se planta como lo que realmente siempre quiso ser: un lugar para sentarse, para tomarse el tiempo y para entender que «bask»-esa palabra en inglés que significa deleitarse sin apuro, como quien toma sol en una tarde de verarno- es exactamente de qué se trata esto. De disfrutar, sin tanta ceremonia, de un sushi con identidad propia y honesto que no necesita vender tanto cuento.
Bask Sushi ha evolucionado hasta convertirse en una propuesta de sushi fusión que sale de lo nikkei tradicional y se aleja incluso de las normas de la cocina japonesa más ortodoxa. Su receta de shari -el arroz de sushi sazonado tradicionalmente con vinagre de arroz- aquí es hecho con su propio vinagre de manzana con aliños que prefieren no revelar. Esto cambia el perfil de sabor y también le da un toque distintivo en cuanto a su color, ya que queda un poco más oscuro.
Su apuesta busca mostrar otros pescados, más allá de los clásicos atún y salmón que se encuentran en la mayoría de los locales de este tipo. Esos dos pescados -especialmente el salmón de cultivo- han homogeneizado el sushi hasta volverlo predecible y por qué no decirlo, también un poco aburrido. Sin embargo, la gente lo pide y por eso cuesta tanto sacarlo de la carta. A pesar de esto y gracias al trabajo que han hecho en su nuevo local, hoy alrededor de la mitad de su venta es con pesca del día, como corvina o palometa.

A pesar de que ofrecen los rollos tradicionales más populares, como el California o el Acevichado, lo mejor es descubrir sus creaciones propias, donde se incluyen varias opciones de temporada hechas con producto estacional.
Empezamos por el Kaarage de Pescado ($7.990), palometa en este caso, con una adictiva salsa de durazno nectarina y cacho de cabra. Una salsa dulce y picante que vuelve adictivo este finger food. Viene con encurtidos de la casa que hacen en base a vinagre de arroz. Esa misma palometa aparece transformada en el Nigiri de temporada ($5.990), esta vez con una mantequilla tipo pil pil a base de cacho de cabra, camarones y vino blanco, con un crocante de arroz como topping. Con sabor a mar profundo, parece un nigiri tradicional en apariencia pero con sabores propios y un perfil único.
Si buscas algo más refrescante, el Tiradito ($7.990) de temporada trae palometa con una adictiva, jugosa y refrescante leche de tigre de melón calameño, mousse de palta, ají verde y melón. Solo productos estacionales. Un tiradito para veranistas, fresco, con delicadas notas dulces y un leve picor.
Para quienes prefieren opciones vegetales, el Roll Vegano ($8.990) de temporada lleva apio, ají encurtido, palta, tofu apanado, crocante de zanahoria y la misma salsa picante de durazno nectarina del kaarage—una conexión que amarra el menú. Los makis son generosos, contundentes y a diferencia de muchas otras tiendas de sushi que proliferan, traen una buena proporción de pescado/ingredientes por arroz.
Y cerramos con el Roll de Temporada ($11.990), con ají encurtido, palta, ají verde y un topping de huevas de pescado. Aquí se luce la palometa nuevamente, con actores de reparto que la realzan. Un sushi distinto, novedoso que se siente como algo nuevo.
Lo que queda claro después de probar estos platos es que las preparaciones juegan con varias texturas e incluyen contrapuntos de sabor pero no en la clásica clave nikkei. Con su propuesta en este nuevo local, Bask Sushi se posiciona como uno de los buenos nuevos actores del sushi, con una gran relación precio/calidad y sabores únicos que complacerán especialmente a foodies y personas que buscan probar algo distinto.
Dirección: Merced, 297 A, Santiago, Región Metropolitana
Instagram: @basksushi