Fat Kid: burgers sin culpa en el Cerro Alegre

Fat Kid, ubicada en el Cerro Alegre de Valparaíso, se ha convertido en una dirección segura para comer sin culpa y pasarla bien cualquier día de la semana.

Hay cosas que en Valparaíso se dan por sabidas. Que hay que llegar temprano a la Caleta Portales para comprar buen pescado. Que las chorrillanas siempre son parte del plan. Y que si alguien te pregunta dónde comer una buena hamburguesa en el Cerro Alegre, la respuesta es Fat Kid. Con el tiempo, el local rosado de Lautaro Rosas se ha convertido en una parada obligada, de esas que ya prácticamente no necesitan carta de presentación.

Martín Peñaloza abrió Fat Kid en febrero de 2021, en plena pandemia, como una dark kitchen. Desde el principio su apuesta fue por una cocina rápida, pero preocupada de los procesos y del producto para ofrecer, antes que todo, calidad. La carne se muele en el local. Las papas se cortan a mano. Las salsas se preparan ahí mismo y el blend que utilizan es una receta propia que han ido perfeccionando con los años.

Fat Kid hace referencia a un niño con sobrepeso -como su dueño se recuerda cuando pequeño- que come sin culpa, combinando sabores e ingredientes sin miedo, sin pedirle disculpas a nadie por querer más. Es una filosofía de carta que se nota en la mayoría de sus preparaciones y que marca claramente su línea editorial. No son el lugar para visitar si es que estás contando calorías.

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Hoy, funciona como un restaurante que continúa en evolución y que está buscando ampliar su carta para ser más que simplemente una hamburguesería. La atención es cuidada, el espacio es agradable y cuentan con una coctelería que también comienza a ganar reconocimiento en la escena porteña.

 

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Grasosas, golosas y sabrosas

Algunas de sus burgers tienen el sello de la casa por donde se las mire. La The Return of the Mac ($8.900), una smash burger con tocino artesanal, pepinillos, queso cheddar, mac ‘n cheese gratinado y un toque de sriracha, refleja bien ese exceso calculado por el que sus comensales vuelven una y otra vez.

El pan que utilizan es de una panadería local llamada Pukará. Aireado, con buena materia grasa, lo que permite aguantar los jugos sin deshacerse. También se pueden pedir las burgers con el pan dado vuelta para transformar la experiencia, con un exterior más resistente y un centro esponjoso. Para la carne utilizan un blend de sobrecostilla, huachalomo y lomo vetado, molidos dos veces, que da como resultado un disco jugoso que logra forman una fina costra en plancha. La salsa FAT, que aparece en casi todas las burgers, es una mezcla con base de mayonesa, relish de pepinillos, mostaza, vinagre blanco y especias, al estilo de la clásica salsa de la big mac.

Tienen burgers clásicas como la OG ($6.900), con cheddar, lechuga, tomate, pepinillos, cebolla en cubitos y salsa FAT; o la Guashita ($7.400): cheddar, pepinillos, tocino artesanal y cebolla. Sin embargo, donde realmente brillan es en sus creaciones propias. La Güerita ($8.400) suma doble cheddar, jalapeños en rodajas, tostitos, guacamole y salsa FAT, muy en línea con la moda de la cocina mexicana; o la Black Gold Baby ($8.900) una de sus best seller actuales, con una probada combinación de champiñón salteado, huevo frito y mayonesa trufada.

Las versiones de pollo replican la misma lógica con croquetas en corn flakes para darle ese exterior quebradizo y crujiente. Hay opciones veganas también, con Not Burger y cheddar vegano.

Para compartir antes de la burger, las Papitas Güeras ($9.400) son papas fritas caseras con salsa de cheddar caliente, guacamole fresco, jalapeños en rodajas y crema ácida, ideal para poner al centro de la mesa y disfrutar junto a algunos de sus cócteles como el Cacho de Cabra es un cóctel picante y refrescante que funciona bien en cualquier momento del año.

Si prefieres cerveza -opción completamente válida con este tipo de comida- pide una de Maldito Vikingo, cervecería artesanal porteña que que encaja naturalmente con el espíritu local han construido desde el principio.

Fat Kid empezó despachando en pandemia y hoy tiene mesas, terraza y un local grande donde incluso se forma fila los fines de semana. De a poco han perfeccionado su servicio y han ido incorporando distintos tipos de eventos a su cartelera para crecer más allá de simplemente la venta de burgers. El niño con sobrepeso parece que aún tiene hambre.

Dirección, horarios y contacto en Guía Comino (ver más).

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¿Dónde ir?

P.º Dimalow 167, Valparaíso
Montealegre 149, Valparaíso
Lautaro Rosas 450, Valparaíso, Cerro Alegre
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