A veces, lo más hermoso surge de los lugares menos pensados. En la zona denominada Norte Verde -que comprende los valles de Huasco, Limarí, Elqui y Aconcagua- una generación de enólogos está demostrando que incluso los climas semiáridos nos pueden entregar una viticultura potente y con sello propio. Un valle vitivinícola con características únicas y un clima ideal para que brillen uvas como chardonnay, garnacha o pinot noir.
El secreto está en el equilibrio. A pesar del clima semiárido, la influencia de la corriente de Humboldt y la amplitud térmica de la zona crean condiciones idóneas para una maduración lenta de la uva. Lo más relevante, sin embargo, está bajo la superficie. Los codiciados suelos calcáreos -los mismos de regiones como Champaña o Borgoña- aportan una tensión y una pureza que hoy definen el perfil de estos vinos, caracterizados por su frescura, verticalidad y carácter mineral.
Los vinos que se han popularizado en este valle, llegan a romper con la mayoría de las ideas preconcebidas acerca de cómo debe ser un vino chileno. En etiquetas de productores como JP Martin, Buena Esperanza, Tabalí o Azur no encontramos esas notas a madera que tanto caracteriza a vinos de zonas como Maipo y Colchagua. Acá la narrativa es otra: vinos frescos y fáciles de tomar, pero que no pierden en estructura ni en elegancia.
El desarrollo de esta geografía enológica no ha sido en soledad. Uno de los espacios que ha resultado clave para su promoción ha sido el restaurante Fuente Toscana, de Ovalle, liderado por el chef Juan José Juliá. Es una cocina de inspiración mediterránea y árabe -como la ascendencia del talentoso cocinero- que convive con una de las cartas de vino más completas del país, donde se puede encontrar vinos para un público de nicho con orígenes como Hungría o Sudáfrica, hasta otros chilenos más conocidos. El énfasis, eso sí, está siempre puesto en los productores del Norte Verde y más específicamente de Huasco y Limarí.
Además de ser una parada obligada para sibaritas, la Fuente Toscana ha sabido construir comunidad en torno al vino, no solo desde la experiencia enogastronómica que ofrecen, sino también desde la difusión y promoción a los vinos y el turismo de la región. Ejemplo es la Convención de los Vinos del Norte Verde, un evento anual que reúne a productores, enólogos y expertos del mundo del vino para explorar las particularidades de la zona, sus cepas, estilos y desafíos. Esta convención ha servido como plataforma para dar visibilidad a una región que hasta hace poco no era un actor relevante en el mapa vitivinícola nacional.
Uno de los nombres que más fuerte resuena en esta escena y del cual probablemente ya has escuchado hablar, es José Pablo Martin, de Vinos JP Martin. Enólogo que hoy es la punta de lanza del Valle del Huasco y cuyos vinos ya decoran las vitrinas de grandes restaurantes, como Yum Cha, Demo Magnolia, La Calma, Casaluz, La Mesa/Masal o Diablo.
José Pablo Martin Vergara no es un recién llegado al mundo del vino. Tras un largo periodo trabajando en distintas bodegas, en 2021 decidió lanzar su primer proyecto personal. La filosofía de JP Martin consiste en hacer vinos de mínima intervención para dejar que el terroir del norte exprese su fuerza a través de fermentaciones espontáneas con levadura nativa y la guarda en barricas usadas. Una filosofía de respeto por los suelos, el clima y las particularidades de la región, donde el rol del enólogo simplemente consiste en saber leer e interpretar ese territorio.
Su trabajo en el Valle del Limarí es encomiable. JP Martin reinterpreta a su manera y de tres formas distintas una cepa común y a granel como es la Pedro Jiménez. Con ella hace su vino tranquilo Rumay Pedro Jiménez, además de un vermut blanco aromatizado con 10 botánicos del valle y un pet-nat que estrenó recientemente, un vino espumoso elaborado con el método ancestral donde la fermentación se completa en la botella.
Esta es su forma de demostrar que con uvas menos apreciadas también se pueden hacer buenos vinos.
Destacamos también sus tres etiquetas del Valle de Huasco, algunas de las más premiadas:
Con estos vinos, JP Martin sintetiza lo mejor del Norte Verde: energía, pureza, frescura y una visión del vino como reflejo de un paisaje.
Disponibles en: https://jpmartin.cl/tiendas/