Espacio Gárgola: cocina, arte y antigüedades en Barrio Yungay

Ubicado en una casona de 1920, Espacio Gárgola es un restaurante-museo con uno de los diseños más cautivantes del barrio.

Espacio Gárgola a simple vista parece un bar o restaurante, pero cuando comienzas a recorrer sus pisos te das cuenta de que en realidad va mucho más allá. Montado en una casona de 1920 en pleno Barrio Yungay, a unas cuadras del metro Quinta Normal, es un proyecto atípico donde la cocina convive con arte, diseño y arquitectura, con antigüedades y joyas repartidas entre las mesas, y exposiciones de pintura, fotografía, escultura y literatura. El nombre viene de las gárgolas de piedra que antiguamente coronaban su fachada, de las que hoy queda solo un par en pie.

Roberto Baltra -Tito, como lo llaman-, descendiente del científico Ignacio Domeyko llegó a los barrios de su tatarabuelo buscando un lugar donde poner su tienda de muebles 1998. Primero le arrendaron un piso de ‘La Gárgola’, como la llamaban en aquel entonces y a medida que se fueron desocupando el resto de las habitaciones las fue tomando hasta quedarse con la casa entera.

Con los muebles que él mismo diseñaba y fabricaba por encargo, la casa se fue llenando consecuencia de lo mismo y de a poco dejó de ser solo una tienda para convertirse en una especie de espacio cultural y de diseño. Hacia 2004, junto a su esposa Claudia Sabat comenzaron con las primeras ferias como Deco Moda, un encuentro con diseñadores, que hacían zapatos, cerámica, accesorios y pintura y varias otras producciones artesanales. En este contexto, comenzaron a improvisar un pequeño boliche en ‘La Gárgola’ para alimentar a los participante de las ferias hasta que de forma orgánica se vieron en la necesidad de abrir un servicio de cafetería. En julio de 2013 abrieron como Gárgola Café y de a poco fueron incorporando platos, cervezas, vinos y coctelería hasta convertirse en lo que son hoy.

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Roberto Baltra y Claudia Sabat

 

En 2019 el crítico gastronómico de El Mercurio, Ruperto de Nola, les otorgó siete tenedores (la máxima distinción) y desde ahí en adelante pasaron de ser un boliche de barrio a un lugar de destino al que llegaban comensales de todas las comunas de la ciudad.

Ese salto, sin embargo, vino con una contra. Mientras más se hablaba de la casa, más se instalaba la idea de que un lugar así de bonito tenía que ser caro y muchos asumían que comer ahí costaría una fortuna. Sin embargo, la carta dice lo contrario.

 

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Cocina chilena y de bar

La cocina de Espacio Gárgola se la juega por algunos clásicos del recetario chileno pero con una vuelta de tuerca y complementa con varias opciones que se ajustan bien al formato de bar, con picoteos y platos para compartir. Durante la semana, cuentan con una selección de platos de la carta a $8.600, que es su alternativa al menú de almuerzo.

Lo que más sale de su cocina son las pizzas, con una masa fina y a la piedra, que es una refrescante alternativa al estilo napolitano que hoy prácticamente monopoliza la oferta. La de Alcachofa ($12.800) lleva pomodoro casero, mozzarella, alcachofa, pesto, tomate cherry y aceituna, liviana y apta para vegetarianos es una de las más vendidas, pero también hay opciones más contundentes como La Gargolera ($18.600), con una proteica combinación de carne, pollo, champiñón y camarón.

La Alcachofa

 

Antes de los fondos, o para acompañar la primera cerveza, hay buenas opciones de picoteo. Los Camarones en Panko ($8.200), por ejemplo, son ocho unidades apanadas con una salsa de vino tinto reducida hasta quedar apenas espesa, lo suficiente para que quede ligeramente pegada a la fritura al untarla. En un registro más casero y que habla de la historia del local están las Empanadas de Horno ($4.800), receta de la señora Carmen, madre de Tito, que pueden pedirse con relleno de pino, de prieta, de champiñón o de mechada con cebolla caramelizada.

Ya entrando en los fondos uno de los emblemáticos de la casa es el Filete del Roto ($17.800) -que de roto tiene poco-, sellado al vacío y montado a lo pobre, con papas fritas, huevo y cebolla, plato que alcanza de sobra para dos.

Filete del Roto

 

Esa lógica de compartir es, en el fondo, lo que más encontramos en esta carta y las chorrillanas son un buen ejemplo de esto. Para una visita grupal o familiar cuentan con la Súper Chorrillana ($37.400) con papas fritas, carne, pollo, camarón, champiñón, cebolla caramelizada y cuatro huevos pochados encima, en un formato pensado para cinco personas. Y si lo suyo no es compartir, puede optar por alguno de sus sándwiches como el Don Luco ($12.700) la versión de la casa del barros luco, con carne a la plancha y queso en pan frica, acompañado de papas fritas.

Para un final dulce, la casa recomienda la Tartaleta de Membrillo Tostado ($6.500) tibia, con una masa delicada y ligeramente quebradiza, helado de harina tostada y caramelo. Un postre que juega bien con las texturas y temperaturas. Si prefieres algo más dulce, está la Torta Domeyko ($6.100), con chocolate, cacao y dulce de leche; o el Postre de la Agüela Loca ($6.100), un clásico de queso crema aflanado con salsa de caramelo.

En cualquier visita a Espacio Gárgola, independiente del horario en que sea, conviene no perderse la oferta de su barra, aquí llamada ‘El Cóndor’. Cuentan con bien logradas y creativas opciones de coctelería de autor como el Pebre a la Copa ($7.600), con pisco macerado en ají puta madre con tomate cherry, albahaca, aceto y tónica. Literalmente un pebre que se toma.

Y la barra no vive solo de la creatividad de sus mixólogos. El Cóndor tiene clásicos chilenos para quien prefiera irse a la segura. El Pisco Sour ($4.900) en su versión tradicional o con jengibre, albahaca o rica rica según la temporada ($5.400), el Terremoto ($6.900) de pipeño con helado de piña, araucano y granadina, y la recordada Vaina ($5.900), un cóctel patrimonial que con los años ha ido desapareciendo de las cartas. Para grupos (o si tiene mucha sed) también está la opción de pedir jarras de Borgoña ($13.400) o de Navegado ($14.200).

Espacio Gárgola es de esos lugares que parecen reservados para una ocasión especial, pero que cumplen perfectamente para un almuerzo al Barrio Yungay un fin de semana o para una salida con amigos por la noche, por supuesto que siempre rodeado de cultura, diseño y arte.

Dirección, horarios y contacto en Guía Comino (ver más).

 

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¿Dónde ir?

Compañía de Jesus 2820, Santiago, Región Metropolitana
Huérfanos 2744, Santiago, Región Metropolitana
Maipú 357, Santiago, Región Metropolitana
Huérfanos 2897, Santiago, Región Metropolitana
Compañía de Jesus 2820, Santiago, Región Metropolitana
Huérfanos 2744, Santiago, Región Metropolitana
Maipú 357, Santiago, Región Metropolitana
Huérfanos 2897, Santiago, Región Metropolitana

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