El Putamadre llegó hace un año a Huérfanos 2897, después de funcionar como peña folclórica para 200 personas en Franklin hasta que la pandemia obligó a cerrar. Antonio, su dueño, pasó un tiempo en Isla Negra antes de volver a la capital con un formato más íntimo en una casa de dos pisos del Barrio Yungay.
Adentro, las paredes están cubiertas de cuadros, fotos, banderas e instrumentos que los visitantes fueron trayendo de regalo. Hay incluso un altar con ofrendas que se transformó en una especie de santo patrono guachaca. La programación cruza folclor con cultura: cueca en vivo los viernes y sábados, stand up los domingos, lectura de poesía los miércoles, exposiciones y lanzamientos de libros.
De la carta, pida la Mano que Aprieta, tres empanadas fritas rellenas de prietas y nueces. El imperdible es el Chancho al Hombro, costillar con malaya cuatro horas al horno con puré de camote, bien goloso y salseado. Para el cierre, Sopaipillas Pasadas con sabor a once de abuela.