Lo que partió como un delivery pensado para sacudir la monotonía del sushi en Santiago, encontró en 2025 un lugar físico donde desplegar toda su propuesta. Fue en 2019 cuando Juan Pedro Jamarne apostó por Sushilab, un formato que tuviera la técnica del Japón pero con el producto de la costa chilena, dejando fuera el queso crema para dar protagonismo al mar. Así, en cada caja que llegaba a las casas, se abría un universo de nigiris de ostión con aceite de trufa, sashimis precisos, gunkans de locos o rolls de centolla, siempre con una técnica impecable y un sentido claro de la estética.
Este año se despliega por primera vez en piso -2 de Mercado Urbano Tobalaba (MUT), donde la experiencia se transforma. Lo que antes se abría en una Bento Box ahora se vive cara a cara en la barra del lugar: nigiris que se arman frente a los comensales, cortes de pescado al plato, y preparaciones que cruzan sabores nipones con guiños tropicales o europeos.
En MUT, el espíritu es el mismo que en su origen: sorprender con ingredientes locales, con una composición pensada usando la despensa marina chilena. Hoy al delivery -que aún funciona en su web- se suma una barra con cocina en vivo para disfrutar desde otra vereda.