En 1993, Zacarías Alarcón abrió una fuente de soda en Alameda con Dieciocho que todavía atiende. La segunda dirección está en Terrazas San Cristóbal, en Bellavista, y es un comedor para 140 personas con mesas fijas de fuente de soda, la cara del dueño impresa en el local y una escultura suya frente a las mesas, por si alguien no sabía de quién es. Antes de pedir llegan sopaipillas con pebre por cuenta de la casa. El chacarero ($10.800) es el que elige el propio Zacarías, con posta rosada, porotos verdes que crujen y ají verde. El lomo liso de 350 gramos ($15.800) sale sobre plancha caliente y por $4.900 más pasa a ser a lo pobre, con papas fritas y dos huevos encima. La carta de Bellavista suma mar con el chupe de jaiba ($15.500) y las machas a la parmesana ($18.600). En septiembre hay anticuchos y empanadas de pino al horno de 12 centímetros, con masa delgada y crocante y las aceitunas ya sin cuesco.