Hay restaurantes como La Bodeguilla de Cristóbal que sobreviven a a los momentos más difíciles simplemente haciendo las cosas bien. En Dominica 5, a la entrada del Cerro San Cristóbal, Cristóbal Morales, un carismático yeclano, profesor de charcutería junto a Jessica Ayala llevan veinte años haciendo cocina española de la de siempre, en una tasca que parece como transportarse directo a un bar en España. La carta ha sumado novedades del mar últimamente: mariscos frescos de Granja Marina, navajuelas que pasan vuelta y vuelta por una sartén de fierro caliente y llegan con aceite de perejil. Lo de siempre tampoco falla, como su imperdible ibérico cortado a mano en lonjas que se derriten en la boca, la tortilla babé, las habas salteadas con jamón y cebollín en su sartén pequeña o una morcilla tipo Burgos especiada con anís y canela. La sangría, otro imperdible de la casa, la hacen con vino del Itata y algún otro licor que haya abierto detrás de la barra. Pida una jarra.