Recientemente destacado por 50 Best en la categoría ‘Discovery’, este restobar tailandés ha consolidado una clientela asidua con una identidad propia que combina sabores asiáticos con una elevada propuesta de coctelería. Dos almas conviven en un mismo espacio y hacen de este lugar uno como ningún otro. Aunque el Pad Thai sea la opción obvia, arriésguese con el Spaghetti Kan Siam, un plato hondo de fideos de arroz al wok, en una salsa de curry amarillo y leche de coco, con proteína a elección que también puede ser vegana o vegetariana. Para beber, el favorito de los comensales es el sour de la casa. Imperdible en una primera visita.