Fue pionera en actualizar la dulcería nacional con los Macarons, bocado de merengue almendrado que Camila Fiol llevó a la gloria no solo por su suavidad y texturas, sino por la búsqueda de nuevos ingredientes -muchos nacionales- y combinaciones, por ejemplo, almendra, calafate y frutilla. Luego se multiplicaron los productos: Calugas –lavanda maqui o romero y miel de ulmo-; Chocolatinas -blanca de pistacho, oliva y frambuesa crispy-; Marshmellows –frambuesa harina tostada-; Gomitas –pera chancaca-, Turrones, Mantecados y harto más. Todos 100% naturales, bonitos y con formas que tocan la memoria colectiva.
Su tienda de Barrio Italia tiene la fábrica al lado. Un surtido y un subidón de azúcar, creatividad y mucha técnica. Además sumó helados suaves –veganos y de leche- con sabores frutales de temporada que siempre tienen alguna sorpresa. Hoy, Fiol Dulcería cuenta con otra tienda en MUT (Mercado Urbano de Tobalaba).
Distinciones a Camila Fiol:
-Ganadora del Latin America’s Best Pastry Chef Award 2024.