Robata Gaku, en Av. Italia, trabaja la robatayaki como el eje de su cocina. Utilizan la cocción a la parrilla japonesa donde el tipo de carbón y el control del fuego determinan sabor y textura. La carta de sakes es amplia y bien guiada por un equipo que sabe orientar según intensidad, dulzor o nivel de umami. Entre los platos, el Kushiyaki de Pollo muestra precisión en la marinada yakitori, jugoso y con el punto justo de ahumado. Más lúdica es la Yakiniku Salad, láminas delgadas de flat iron adobadas en salsa yakiniku que llegan con una pequeña parrilla para cocinarlas en la mesa. Un restaurante japonés distinto, rico e ideal para visitar con amigos.