Hay hamburguesas que se arman con blend secreto de la casa, y están las de Franklin Klunssen, donde ves cómo cortan la punta de ganso, separan el músculo de la grasa y muelen todo para tu medallón. Es una hamburguesería con carnicería propia en Villa El Dorado, y acá la carne es protagonista, con medallones de 150 gramos, jugosos pero limpios, sin nervios ni tropezones. Felipe Ayçaguer dejó la publicidad por esto, inspirado en un carnicero alemán que lo marcó. Hace 12 blends distintos según el corte, y cada hamburguesa tiene su propia salsa casera. La PGM lleva médula que se derrite al cocinar y tocino muy crocante. La TT mezcla tapabarriga con trufa rallada. Todo es artesanal: el pan esponjoso, las papas cortadas a mano, los encurtidos. Caro pero honesto, carnívoro sin disculpas.




