Es la primera apertura en Santiago de la marca catalana Enrique Tomás, especializada en jamón desde hace cuatro décadas. Aterrizó en enero de este año en el quinto piso de Cenco Costanera, dentro del nuevo Qinto y la propuesta es bastante directa: jamón de primera, de tres calidades diferentes para entender las diferencias de cada uno.
El Gran Reserva es un serrano premium, el 50/50 mezcla cerdos del Gran Reserva con ibéricos, y el bellota 100% ibérico viene de cerdos curados más de 36 meses que solo comieron bellota. La forma más didáctica de empezar es la cata: una tabla con dos de los jamones, cortados todo a cuchillo. Para acompañar, pan cristal con tomate, croquetas de jamón y queso de cabra, y tortilla de patatas con virutas de jamón por encima. Una cocina bien enfocada al tapeo y por supuesto que bien española. Si vas en grupo, la paella marina para dos rinde más que bien. Y al lado del salón, una vitrina con jamones envasados al vacío para llevar.