En General del Canto, Café 901 trabaja con espresso de Numeral y Terra Azul, que rotan orígenes y tuestes, y arma desde ahí una carta que va del flat white al dirty chai, con versiones frías como el espresso con naranja o con ginger. Lo propio está en las bebidas creadas junto a músicos. La Redvainilla mezcla espresso, tónica y syrup de frutilla y vainilla, y la Senda Nostalgia es un mocaccino con naranja roja y canela. También salen bebidas de temporada, como la que reinterpretó la michelada con ginger beer y Cresta. Para comer hay croissant de jamón de pollo y gouda, y un panini de serrano y parmesano con salsa de moras de la casa, pero pida las tostadas de hummus, con pan de La Revuelta, hummus de betarraga y cebollitas encurtidas de Farsantes. De dulce, galletones de Kinky. Después de las cinco el local, que tiene un altillo y un nivel inferior forrado en madera, recibe tocatas y jam sessions de hip hop y trap, casi siempre con entrada liberada.