En Almirante Pastene, a pasos de metro Manuel Montt, Eduardo García y Carolina Godoy atienden su propia cafetería con desayunos todo el día, sándwiches en croissant de Macarrón o ciabatta de Vikingo Pan, y tostones de masa madre. El Pastramiau —pastrami de La Fiambrería, queso Edam, pepinos encurtidos en casa y mostaza dulce— es de los más pedidos. Un detalle que los retrata: no cocinan con ajo para que sus clientes, casi todos oficinistas de la zona, vuelvan a la oficina sin cargar el almuerzo en el aliento. Cafetería de barrio con sello propio, atendida con cariño y pensada desde el cliente que tienen.