Un bar construido principalmente alrededor de un solo cóctel: esa es la apuesta de Bloody Mary, la nueva apertura de Alonso de Córdova. Son 12 versiones de esta preparación que parten de una misma base y a partir de ahí van transformándose. Unas juegan con el destilado (gin, tequila, mistral en cochayuyo), otras con el macerado del vodka, y algunas van derechamente deconstruidas. The Original ($8.900) es el punto de partida obligado para entender el resto; de ahí salte al Smoked Pickle, más ácido y con garnish de tocino, o al picante Ghoat’s Horn, infusionado en ají cacho de cabra. Hay también un Virgin Mary para los que no toman alcohol.
La cocina mediterránea, recién renovada y pensada para compartir, está a la altura. Los pintxos del Mix del Chef se reparten fácil en dos, y el de foie y filete con reducción de oporto es el mejor de todos. El tiradito de salmón es un clásico que acá va con leche de tigre apaltada, cremosa y como fondo tienen un goloso lomo vetado con linguini a la fonduta. Un bar de luces bajas y animado ambiente que de noche se llena grupos de jóvenes del sector. Ideal para una previa con buena coctelería, para citas o una cena con amigos.