En pleno barrio La Bolsa, rodeado de edificios donde antes se transaban acciones a viva voz, Tralkán hace café de especialidad a mano, con recetas que no vas a encontrar en la cadena gringa que opera justo al lado. Benjamín Ortiz abrió el local en 2023 en calle Nueva York, y cerca del mediodía se llena de abogados y oficinistas que entran a respirar entre reunión y reunión.
Lo clásico está, pero la gracia son las bebidas de autor. El Latte Navegado, el más pedido desde el día uno, lleva un syrup de vino casero con clavo, canela y naranja sobre un espresso, y termina sabiendo al cóctel de siempre. El Micelio Latte va por otro lado, con hongos deshidratados, avellana y caramelo, terroso y otoñal. De la vitrina, el cheesecake de naranja y cacao esquiva el empalago habitual con un dulzor medido, y hay una línea keto para los que andan cuidándose.
Cañerías de cobre cruzando el techo, afiches de jazz y un café realmente bueno. Un refugio en pleno centro.