Casi una década lleva Jardín Secreto resistiendo el ir y venir de Alonso de Córdova, donde los locales abren y cierran al ritmo de las temporadas. El bar de Grupo Liderazgo, recién refaccionado y con un nuevo rincón para que DJ’s pasen vinilos, hizo bien en no quedarse quieto y a principios de mayo estrenó una nueva carta del chef Renato Talma. La apuesta es por porciones más chicas para incentivar la curiosidad. Ahora los makis vienen en seis bocados y los nigiris en una sola pieza para probar más. Vale la pena dejarse llevar por las nuevas combinaciones. El Shiromi Usuzukuri, con corvina de Sakanaya, lenguas de erizo, ponzu blanca y dashi de tomates asados, deja en claro la calidad del producto. El Gunkan de Locos, con espuma hecha sobre caldo de locos, es para pedir dos de inmediato. Acompaña la noche con alguno de los bien logrados espresso martinis de su carta y sus golosos y chocolatosos postres como el Jarnuí o el Nutelón Rochet.