Lazzaroni en dialecto napolitano significa la gente de barrio, los que no siguen las reglas y hacen las cosas a su manera. Y eso es exactamente lo que encuentras al subir la escalera de este local en Barrio Italia: un proyecto que rechaza los paradigmas comerciales. Acá no hay bebidas de marca, no venden estándar ni buscan complacer al gusto masivo. Las pizzas napolitanas contemporáneas cambian su masa cada semana, experimentan con sabores como la Carbonara de yema curada o la Azzurra con reducción de vermut en lugar de miel. Los cócteles se hacen con licores propios -Borroca, Lazzaroni, Gatopardo- y propuestas como un Spritz con mate cold brew. Es un diamante oculto para quienes buscan algo genuinamente diferente.