En el Vaticano Chico, a pasos de Condell, una casona con postigos rosados y piso de parquet esconde una de las pizzerías más interesantes de Providencia. La Excelente trabaja con biga y harina italiana, y eso se nota desde el primer mordisco: bordes inflados, alveolados, con esa textura esponjosa que pocos logran en Santiago. La carta tiene rojas y blancas desde $10.000, pero el dato está en las combinaciones propias. La de jalapeños tatemados con miel de palma, pomelo y alcaparras es un buen punto de partida para medir el nivel de atrevimiento. Benjamín Warknen cocina y Hans Puschel garzonea: los dos socios están siempre ahí, y eso se siente en cada detalle. El ambiente tiene algo de casa de abuela reciclada, con sillas de cuerina roja, cuadros apoyados y una terraza que en las tardes de sol se llena rápido. Pizza napolitana contemporánea con personalidad, a precio justo y en un barrio que sigue sumando razones para visitarlo.