Bask Sushi nació como delivery casero y hoy ocupa una esquina privilegiada de Lastarria. Gonzalo Vidal hace sushi fusión con reglas propias: su shari lleva vinagre de manzana en vez de arroz, y la mitad de su venta ya es con pesca del día en vez del eterno salmón. Pide el karaage de palometa con su salsa de durazno nectarina y cacho de cabra, adictiva y picante. El nigiri de temporada viene con mantequilla tipo pil pil y crocante de arroz. Si quieres algo fresco, el tiradito con leche de tigre de melón calameño es puro verano. Los rolls son generosos y con buena proporción de ingredientes por arroz, algo que no siempre pasa. Buena relación precio/calidad para un sushi que se aleja de lo predecible.