Shu Xiang es una inmersión directa a la cocina de Sichuan. Caldos intensos, picor aromático y un despliegue de productos que sorprende desde la entrada, donde las piscinas con mariscos anticipan el nivel del lugar. El Hot Pot -corazón de la experiencia- invita a cocinar en la mesa cortes como lomo vetado, panceta o cordero, entre otros varios ingredientes a elección. Entre sus platos destacan el Mapo Tofu o el Pato Pekín, que llega entero y es troceado en la misma mesa. Un local amplio, vivo y fiel a sus raíces, ideal para ir en grupo y explorar sabores poco habituales en Santiago.