Mesura abrió en General Bustamante 655 con una premisa que suena obvia pero que pocos cumplen. Que la comida sea rica antes que cualquier otra cosa. El chef Cristóbal Montero firma su primera carta completa y arranca bien, con un plato de cortesía distinto cada día que ya pone la vara alta. Las croquetas de jaiba, el sando de pollo y un cremoso que le hace guiño al Snickers son los platos que hay que probar. El espacio mezcla sillas de cuero verde, plantas colgantes y una mesa de comedor familiar con foto de infancia incluida. Fabián Mejías, su dueño, se trajo de Boloña no una receta sino una idea. El local de barrio al que vuelves cada semana. Mesura todavía huele a nuevo, pero va bien encaminado.