En Chillán, a medio camino entre la costa y la cordillera, Taller 9215 cocina lo que Ñuble le da cada día, con una carta que cambia seguido y esa es justamente una de las grandes razones para visitarlos. Joaquín Neira y Maira Briones trabajan codo a codo con pescadores, recolectores y hortaliceros de la zona, para llevar la mejor materia prima de la región al plato. Pruebe las mollejas de corazón de res, doradas y blandas, con hongos del bosque nativo -loyos, níscalos, changles- y un pebre de murta que levanta todo. El ceviche reúne camarón nailon, navajuelas, erizos y caracol trumulco, puro mar de Lebu y Cobquecura. Y para el cierre, ideal son las peras al vino tinto de la chef Maira, con tierra de avellana chilena, merengue y helado de amarena. La mayoría de los platos vienen en formato para compartir y rondan entre los 8.000 y 16.000 pesos.